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Conservante · Postbiótico de fermentación

Filtrado de Fermento de Raíz de Rábano (Leuconostoc)

Un filtrado de la fermentación de raíz de rábano, usado sobre todo como conservante para la propia fórmula cosmética. Tiene un giro poco conocido: un estudio independiente no encontró las bacteriocinas de fermentación que se le atribuyen, y sí dos compuestos que, según su propia datación, no vienen de la fermentación misma.

Filtrado de fermento de rábano: protege la fórmula del envase, no la pielProtege la fórmula, no la piel

Lo esencial en 30 segundos

Postbiótico bacterianoFiltrado de la fermentación de raíz de rábano
Seguridad dérmica cerradaRevisada por un panel independiente (CIR, 2022)
Origen antimicrobiano en dudaUn estudio independiente no halló bacteriocinas
Familia
Postbiótico bacteriano (conservante)
INCI
Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate
Dónde actúa
Dentro de la fórmula (protección del envase)
No confundir con
Leuconostoc Ferment Filtrate, Leuconostoc/Radish Root Ferment Lysate Filtrate

¿Qué es este filtrado de fermento de rábano?

«Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate» es, según la revisión de seguridad de la industria (CIR), el filtrado que se obtiene al fermentar las raíces del rábano (Raphanus sativus) con la bacteria láctica Leuconostoc, retirando después el material bacteriano del medio fermentado. Se comercializa bajo el nombre Leucidal® Liquid y se usa sobre todo como sistema conservante/antimicrobiano para proteger la propia fórmula cosmética del crecimiento de bacterias, hongos y mohos dentro del envase —no como un activo pensado para tratar la piel.

Una muestra reportada por su fabricante (pH 4.0-6.0) contiene alrededor de la mitad de agua, cerca de un tercio de proteína, una quinta parte de compuestos fenólicos (medidos como si fueran ácido salicílico) y una pequeña fracción de polisacáridos. El mismo fabricante declara, además, un contenido potencial de bacteriocinas —pequeños péptidos antimicrobianos— de hasta 0.50%. Ahí empieza la parte más interesante de esta ficha: si esas bacteriocinas son realmente lo que conserva el producto.

Un filtrado de fermentación, no una molécula únicaLa raíz de rábano fermentada por Leuconostoc (bacteria en forma de coco, en pares/cadenas cortas) junto a los dos compuestos que un estudio independiente identificó como responsables reales de su actividad antimicrobiana: ácido salicílico y una sal de amonio cuaternario, más un token de proteína/polisacárido.
Filtrado de fermento de rábano: una mezcla filtrada, no una molécula única ni bacteriocinas confirmadasRaphanus sativus(raíz de rábano)Leuconostoc (fermenta)se filtraprotpolisacáridoác. salicílicoN+amonio cuaternarioUn filtrado-mezcla: no una molécula única

Cómo funciona: un conservante cuyo origen exacto está en discusión

Como conservante, su trabajo es sencillo de entender: inhibir el crecimiento de microorganismos que podrían contaminar el producto dentro del envase. Según especificaciones de su fabricante, una muestra de este filtrado inhibe el crecimiento de varios microorganismos de referencia —bacterias como Pseudomonas aeruginosa y Escherichia coli, y hongos como Aspergillus brasiliensis y la levadura Candida albicans— a concentraciones de entre 0.25% y 4%, según el microorganismo.

Pero, ¿de dónde viene exactamente ese poder conservante? La narrativa habitual dice que son bacteriocinas: péptidos que la propia bacteria produce durante la fermentación. Un estudio académico independiente (Li, Chaytor, Findlay, McMullen, Smith y Vederas, 2015, de la Universidad de Alberta) puso esa idea a prueba: analizó muestras comerciales de este mismo ingrediente y no encontró ningún péptido antimicrobiano. En su lugar, identificó dos compuestos distintos como los verdaderos responsables de la actividad: ácido salicílico (frente a bacterias gramnegativas) y una sal de didecildimetilamonio —un tipo de compuesto de amonio cuaternario— (frente a grampositivas). Al datar ambos compuestos por radiocarbono, ninguno resultó ser un producto de la fermentación.

¿De dónde viene?

De la raíz de rábano fermentadaSe obtiene fermentando raíces de Raphanus sativus (rábano) con la bacteria láctica Leuconostoc y filtrando después el medio: lo que queda es el filtrado.
Seguridad ya evaluada por un panel independienteUn panel de expertos (CIR) revisó en 2022 su irritación, sensibilización, fototoxicidad y genotoxicidad, y concluyó que es seguro en las prácticas de uso descritas.
Con un origen antimicrobiano cuestionadoUn estudio independiente no encontró las bacteriocinas que se le atribuyen; sí encontró otros dos compuestos que, por datación, no son de la fermentación.

Nombres en etiquetas (INCI)

En la etiqueta lo verás como «Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate», o bajo el nombre comercial Leucidal® Liquid. No debe confundirse con «Leuconostoc Ferment Filtrate» (sin el componente de rábano) ni con «Leuconostoc/Radish Root Ferment Lysate Filtrate» (el filtrado de un lisado, un proceso distinto): son entidades del INCI relacionadas pero distintas.

  • Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate

Qué esperar (y qué no)

Lo que sí está bien documentado, con datos generados directamente sobre este ingrediente, es su perfil de tolerancia dérmica y ocular: un panel independiente (CIR) revisó en 2022 pruebas de irritación, sensibilización, fototoxicidad y genotoxicidad, y no encontró motivo de alarma en las concentraciones de uso descritas. Dos pruebas de uso repetido en personas (50 y 105 participantes) no mostraron irritación ni sensibilización.

En cuanto a estudios independientes más recientes: uno (2023) confirmó que este filtrado inhibe varias bacterias de referencia en el laboratorio, aunque con una posible baja selectividad a concentraciones altas. Otro (2024), del mismo grupo, mostró que sus componentes no penetran bien los modelos de membrana de células de la piel y que no fue tóxico para fibroblastos ni queratinocitos en el laboratorio, a las concentraciones que recomienda su fabricante.

Lo que se le atribuye de más

MitoEs un conservante 100% natural, libre de compuestos sintéticos.

RealidadUn estudio independiente encontró, en muestras comerciales, una sal de didecildimetilamonio —un tipo de amonio cuaternario— y ácido salicílico que, según datación por radiocarbono, no son productos de la fermentación.

MitoSu poder conservante viene confirmadamente de bacteriocinas de la fermentación.

RealidadEl mismo estudio no detectó ningún péptido antimicrobiano (bacteriocina) en las muestras comerciales analizadas.

MitoTrata la caspa, el pie de atleta u otras infecciones fúngicas del cuero cabelludo.

RealidadEl propio panel de seguridad (CIR) aclara que esas funciones, aunque figuran en el diccionario de ingredientes, no se consideran cosméticas en Estados Unidos y quedan fuera de su revisión.

MitoEs selectivo y respeta el microbioma cutáneo.

RealidadUn estudio de laboratorio (2023) señaló una posible baja selectividad a concentraciones altas, con actividad frente a todas las bacterias probadas.

Qué dice realmente la evidencia

«El identificador UNII D2QHA03458 (NIH/FDA, Sistema de Registro Global de Sustancias) y la referencia CosIng 57171 (base de datos de la Comisión Europea) identifican de forma cruzada, bajo el nombre INCI «Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate», al mismo ingrediente que el informe de seguridad de la industria (CIR) evalúa citando las especificaciones de su fabricante, Active Micro Technologies, bajo el nombre comercial Leucidal® Liquid.»

Consenso práctico, establecido tras décadas de uso y observación.

«Según el diccionario internacional de ingredientes cosméticos (INCI Dictionary), «Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate» está registrado con las funciones reportadas de agente anticaspa, antifúngico, antimicrobiano, acondicionador de cabello y acondicionador de piel misceláneo; según datos de uso de 2022 (VCRP) recopilados por el panel CIR, se reporta su uso en 254 formulaciones (190 sin aclarado/leave-on y 64 de aclarado/rinse-off), con una concentración de uso reportada de hasta 1.1% en productos de limpieza de piel (aclarado), de hasta 0.03% en productos sin aclarado como aerosoles para cara y cuello, y de hasta 0.01% en preparaciones para el área de los ojos.»

Hecho descriptivo: es de uso cosmético común, no una promesa de resultado.

«Según la definición del panel de revisión de seguridad de la industria (CIR) y las especificaciones reportadas por su fabricante, este filtrado se obtiene fermentando las raíces de Raphanus sativus (rábano) con la bacteria Leuconostoc y retirando después el material bacteriano del medio fermentado; una muestra con pH de 4.0 a 6.0 comprende 48.80% agua, 30.60% proteína, 20.10% compuestos fenólicos (medidos como equivalente de ácido salicílico) y 0.50% polisacáridos, con especificaciones de menos de 20 ppm de metales pesados, menos de 10 ppm de plomo, menos de 2 ppm de arsénico y menos de 1 ppm de cadmio; el mismo fabricante reporta, además, un contenido potencial de 18%-22% de fenólicos y de 0.10%-0.50% de bacteriocinas, cuantificadas por cromatografía líquida de alta eficacia (HPLC).»

Evidencia moderada: bien sustentado, con margen para seguir aprendiendo.

«Un panel independiente de expertos (CIR) revisó en 2022, junto con otros 6 ingredientes derivados de la raíz de rábano, los datos disponibles sobre este filtrado y concluyó, en su Informe Final (julio de 2022), que los 7 ingredientes son seguros en cosmética en las prácticas de uso y concentración descritas, siempre que se formulen para no ser sensibilizantes; para este filtrado en particular, no se observó efecto mutagénico en un ensayo de mutación reversa bacteriana (Ames, hasta 5000 µg/placa), no causó irritación en un modelo de epidermis reconstruida (EpiDerm), no mostró potencial de sensibilización en un ensayo DPRA (OCDE TG 442C) ni en un ensayo ARE-Nrf2 (OCDE TG 442D), no causó irritación ni sensibilización en dos pruebas HRIPT oclusivas independientes (10% en agua, 50 personas; 0.04% en un gel para cejas, 105 personas), no se consideró fotoirritante en concentraciones de hasta 3.7% (muy por encima de sus concentraciones de uso reales) y no se consideró irritante ocular en un modelo de córnea reconstruida (EpiOcular).»

Evidencia fuerte: respaldo amplio y consistente.

«Según especificaciones de su fabricante, citadas por el panel CIR, una muestra de este filtrado mostró concentraciones mínimas inhibitorias (CMI) de 1%-4% frente a Pseudomonas aeruginosa, de 0.50%-4% frente a Escherichia coli, y de 0.25%-2% frente a Aspergillus brasiliensis y Candida albicans, además de un cuarto microorganismo que el propio informe del CIR anota con una grafía («S.aeruginosa») que no corresponde a ninguna especie microbiológica reconocida; son datos de un fabricante, no de un ensayo independiente.»

Evidencia limitada: indicios iniciales, todavía no concluyentes.

«Un estudio académico independiente (Li, Chaytor, Findlay, McMullen, Smith y Vederas, 2015, Journal of Agricultural and Food Chemistry) examinó los agentes antimicrobianos presentes en muestras comerciales de Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate y no detectó péptidos antimicrobianos (bacteriocinas) en ninguna de ellas; mediante fraccionamiento guiado por actividad y extracción con acetato de etilo, identificó al ácido salicílico como el agente principal con actividad frente a bacterias gramnegativas y a una sal de didecildimetilamonio como responsable de la actividad frente a bacterias grampositivas, confirmando la estructura de ambos compuestos por resonancia magnética nuclear, HPLC y espectrometría de masas; la datación por radiocarbono de los dos compuestos indicó que ninguno es un producto de la fermentación.»

Evidencia moderada: bien sustentado, con margen para seguir aprendiendo.

«En un estudio académico independiente (Wyżga, Skóra y Hąc-Wydro, 2023, Chemistry and Physics of Lipids), Leucidal (Leuconostoc/Radish Root Ferment Filtrate) mostró actividad inhibitoria in vitro frente a 5 especies bacterianas (Escherichia coli, Enterococcus faecalis, Staphylococcus aureus, Salmonella enterica y Pseudomonas aeruginosa), con un efecto inhibitorio más marcado sobre S. aureus que sobre E. coli pese a mostrar mayor afinidad por membranas modelo de E. coli; a concentraciones altas mostró actividad frente a todas las especies probadas, lo que los propios autores señalan como una posible baja selectividad, relevante para su efecto sobre el microbioma cutáneo.»

Evidencia limitada: indicios iniciales, todavía no concluyentes.

«En otro estudio académico independiente del mismo grupo (Wyżga, Kamiński y Hąc-Wydro, 2024, Archives of Biochemistry and Biophysics), los componentes de Leucidal no penetraron modelos de membrana de queratinocitos ni de fibroblastos (monocapas lipídicas), salvo en sistemas ricos en ceramidas, donde se observó una menor condensación de la película; en pruebas sobre líneas celulares, Leucidal no fue tóxico para fibroblastos ni queratinocitos a las concentraciones recomendadas por el fabricante.»

Evidencia limitada: indicios iniciales, todavía no concluyentes.

«El propio informe del panel CIR aclara que, aunque el diccionario INCI reporta funciones de agente anticaspa, antifúngico y antimicrobiano para este ingrediente, esas funciones no se consideran funciones cosméticas en Estados Unidos, por lo que su uso con esos fines queda fuera del alcance de la revisión de seguridad del panel.»

Consenso práctico, establecido tras décadas de uso y observación.

Cómo leer nuestros niveles de evidenciaFuerteModeradaLimitadaUso comúnConsenso← ensayos y guíaspráctica establecida →“Consenso” no es débil: son décadas de uso sin sorpresas.Pero lo decimos siempre, no lo escondemos.

«Uso cosmético común» acompaña sus funciones registradas y sus datos de uso. «Fuerte» describe la conclusión de seguridad dérmica/ocular de un panel independiente. «Moderada» corresponde a su composición reportada por el fabricante y al hallazgo del estudio independiente sobre el origen de sus compuestos antimicrobianos. «Limitada» marca los datos de un fabricante y los dos estudios de laboratorio más recientes. «Consenso-práctico» distingue sus funciones cosméticas reales de las que el propio panel aclara que no lo son. Lo que no verás es «100% natural», «bacteriocinas confirmadas» ni «trata la caspa o el acné».

Los límites honestos

No sabemos si el hallazgo de 2015 sobre el origen no fermentativo de los compuestos activos aplica a todos los proveedores y lotes actuales: el estudio analizó muestras disponibles en 2014-2015, y esta ficha no pudo confirmar si corresponden a las mismas especificaciones que cita el panel de seguridad (fechadas 2017-2020).

Tampoco sabemos por qué la concentración de uso que circula en materiales de mercado (2%-4% como conservante único) es mucho más alta que la concentración máxima que la propia industria reportó a las autoridades de EE. UU. (hasta 1.1% en productos de aclarado, 0.03% en productos sin aclarado): no encontramos, en las fuentes revisadas, una explicación verificada para esa diferencia.

Errores que conviene evitar

  • Asumir que «filtrado de fermento» garantiza que todo lo que hace el ingrediente proviene de la fermentación misma.
  • Confundir la función antimicrobiana que protege la fórmula dentro del envase (conservación) con un efecto terapéutico sobre bacterias de tu piel.
  • Leer «función anticaspa/antifúngica» como si fuera un tratamiento aprobado: el propio panel de seguridad aclara que esas no son funciones cosméticas reconocidas.

Preguntas frecuentes

¿Es un conservante 100% natural?

No podemos afirmarlo sin matices. Un estudio independiente, tras analizar muestras comerciales, no encontró las bacteriocinas de fermentación que se le atribuyen, y sí dos compuestos —uno de ellos, un tipo de amonio cuaternario— que, según su datación por radiocarbono, no vienen de la fermentación.

¿Es seguro para la piel?

Su perfil de tolerancia dérmica y ocular está bien documentado: un panel independiente (CIR) revisó pruebas de irritación, sensibilización, fototoxicidad y genotoxicidad hechas directamente sobre este ingrediente en 2022 y no encontró motivo de alarma en las concentraciones de uso descritas.

¿Trata la caspa o infecciones de la piel?

No. Aunque el diccionario de ingredientes reporta funciones anticaspa/antifúngicas, el propio panel de seguridad aclara que esas no son funciones cosméticas reconocidas en Estados Unidos y no las evaluó como tratamiento.

¿Es selectivo, o afecta también a las bacterias «buenas» de la piel?

Un estudio de laboratorio (2023) señaló una posible baja selectividad a concentraciones altas, frente a todas las bacterias probadas; no hay evidencia de que distinga entre bacterias beneficiosas y no beneficiosas.

En resumen

Es el filtrado de fermentar raíz de rábano con la bacteria Leuconostoc, usado sobre todo como conservante para la fórmula.
Su seguridad dérmica y ocular está bien documentada por un panel independiente (CIR, 2022).
Un estudio independiente no halló bacteriocinas de fermentación; encontró otros dos compuestos no atribuibles a ella.
No trata la caspa ni el acné, y un estudio de laboratorio sugiere una posible baja selectividad hacia el microbioma cutáneo.

Capítulo en versión 1: lo seguimos ampliando y revisando. Contenido educativo; no sustituye la orientación de un profesional de la salud.