El entrenamiento no es una deuda que deba saldarse de una vez
Retomar con la intensidad de siempre suele ser más sostenible que compensar todo en una sola sesión.
Después de perder una o varias sesiones, es común querer "recuperar el tiempo perdido" con una sesión mucho más larga o intensa de lo habitual. Esta reacción, aunque bienintencionada, suele generar más fatiga de la que el cuerpo puede absorber en ese momento, y puede hacer que la siguiente sesión se sienta aún más difícil de sostener.
El entrenamiento no funciona con una lógica de "deuda" que deba saldarse de una sola vez — retomar con la misma intensidad de siempre suele ser más sostenible que intentar compensar todo lo perdido en una sola sesión. Lo que se dejó de entrenar no necesita recuperarse de golpe; simplemente se continúa desde ahí.
Contenido educativo; no sustituye la orientación de un profesional de la salud.
